Cristo El Camino
Plan Encuentro 1 Día 96
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Lectura bíblica
Lucas 5:12-26
Lucas 5:12-26
12 Aconteció que, estando Jesús en una de las ciudades, he aquí había un hombre lleno de lepra. Él vio a Jesús, y postrándose sobre su rostro, le rogó diciendo: --Señor, si quieres, puedes limpiarme. 13 Entonces extendió la mano y le tocó diciendo: --Quiero. ¡Sé limpio! Al instante la lepra desapareció de él. 14 Y Jesús le mandó que no se lo dijera a nadie; más bien, le dijo: --Ve y muéstrate al sacerdote y da por tu purificación la ofrenda que mandó Moisés, para testimonio a ellos. 15 Sin embargo, su fama se extendía cada vez más, y se juntaban a él muchas multitudes para oírle y para ser sanadas de sus enfermedades. 16 Pero él se apartaba a los lugares desiertos y oraba. 17 Y aconteció en uno de esos días que Jesús estaba enseñando, y estaban sentados allí unos fariseos y maestros de la ley que habían venido de todas las aldeas de Galilea, de Judea y Jerusalén. El poder del Señor estaba con él para sanar. 18 Y he aquí, unos hombres traían sobre una camilla a un hombre que era paralítico, y procuraban llevarlo adentro y ponerlo delante de Jesús. 19 Al no encontrar cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa y juntamente con la camilla, le bajaron por el tejado en medio, delante de Jesús. 20 Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo: --Hombre, tus pecados te son perdonados. 21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a razonar diciendo: --¿Quién es éste, que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? 22 Pero Jesús, dándose cuenta de los razonamientos de ellos, respondió y les dijo: --¿Qué razonáis en vuestros corazones? 23 ¿Qué es más fácil? ¿Decir: "Tus pecados te son perdonados", o decir: "Levántate y anda"? 24 Pero para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados, --dijo al paralítico--: A ti te digo: ¡Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa! 25 De inmediato se levantó en presencia de ellos, tomó la camilla en que estaba recostado y se fue a su casa glorificando a Dios. 26 El asombro se apoderó de todos, y glorificaban a Dios. Fueron llenos de temor y decían: --¡Hoy hemos visto maravillas!
Versión Reina Valera Actualizada