Cristo Nuestra Esperanza
Plan Encuentro 4 Día 92
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Lectura bíblica
2 Reyes 8-10
2 Reyes 8
1 Eliseo habló a aquella mujer a cuyo hijo había hecho revivir, diciendo: --Levántate tú con toda tu familia y ve a residir donde puedas, pues Jehovah ha llamado al hambre, y vendrá sobre la tierra durante siete años. 2 Entonces la mujer se levantó e hizo como le dijo el hombre de Dios. Ella con su familia partió y se fue a residir en la tierra de los filisteos durante siete años. 3 Y sucedió que cuando pasaron los siete años, la mujer volvió de la tierra de los filisteos y fue a clamar al rey por su casa y por su campo. 4 El rey estaba hablando con Guejazi, el criado del hombre de Dios, y le decía: --Cuéntame, por favor, todas las grandes cosas que ha hecho Eliseo. 5 Y sucedió que mientras él contaba al rey cómo había hecho revivir a un muerto, he aquí la mujer, a cuyo hijo había hecho revivir, vino para clamar al rey por su casa y por su campo. Entonces Guejazi dijo: --¡Oh mi señor el rey! ¡Ésta es la mujer, y éste es su hijo a quien Eliseo hizo revivir! 6 El rey preguntó a la mujer, y ella se lo contó. Entonces el rey le asignó un funcionario, diciendo: --Haz que le sean devueltas todas las cosas que eran suyas, y todos los productos del campo, desde el día que dejó el país, hasta ahora. 7 Después Eliseo fue a Damasco, y como Ben-hadad, rey de Siria, estaba enfermo, le informaron diciendo: --El hombre de Dios ha venido aquí. 8 Entonces el rey dijo a Hazael: --Toma contigo un presente y ve al encuentro del hombre de Dios; consulta a Jehovah por medio de él y pregunta: "¿Sanaré de esta enfermedad?" 9 Hazael tomó consigo un presente de todo lo mejor de Damasco, cuarenta camellos cargados, y fue a su encuentro. Cuando llegó, se detuvo delante de él y dijo: --Ben-hadad, tu hijo, rey de Siria, me ha enviado para preguntarte: "¿Sanaré de esta enfermedad?" 10 Eliseo le respondió: --Ve y dile: "¡Ciertamente sanarás!" Pero Jehovah me ha mostrado que de cierto morirá. 11 Entonces el hombre de Dios se puso de pie y miró fijamente a Hazael, hasta avergonzarlo. Y el hombre de Dios lloró. 12 Hazael le preguntó: --¿Por qué llora mi señor? Él respondió: --Porque sé el mal que harás a los hijos de Israel. Prenderás fuego a sus fortificaciones, matarás a espada a sus jóvenes, estrellarás a sus niños y abrirás el vientre a sus mujeres encintas. 13 Hazael dijo: --¿Qué es tu siervo sino un perro, para que haga semejante cosa? Entonces Eliseo respondió: --Jehovah me ha mostrado que tú serás rey de Siria. 14 Hazael se alejó de Eliseo y regresó a su señor, quien le preguntó: --¿Qué te ha dicho Eliseo? Él respondió: --Me dijo que ciertamente sanarás. 15 Pero al día siguiente tomó un paño, lo empapó en agua y lo extendió sobre la cara de Ben-hadad; y éste murió. Y Hazael reinó en su lugar. 16 En el quinto año de Joram hijo de Acab, rey de Israel, y siendo Josafat rey de Judá, comenzó a reinar Joram hijo de Josafat, rey de Judá. 17 Tenía 32 años cuando comenzó a reinar, y reinó 8 años en Jerusalén. 18 Él anduvo en el camino de los reyes de Israel, como hizo la casa de Acab, porque tenía por mujer a una hija de Acab. E hizo lo malo ante los ojos de Jehovah. 19 Sin embargo, Jehovah no quiso destruir a Judá, por amor a su siervo David. Porque había prometido darle una lámpara a él, y a sus hijos, continuamente. 20 En sus días Edom se rebeló contra el dominio de Judá, y constituyeron un rey sobre ellos. 21 Entonces Joram fue a Zaír con todos sus carros. Y sucedió que, levantándose de noche, atacó a los edomitas que les habían cercado a él y a los jefes de los carros; pero el pueblo huyó a sus moradas. 22 Así se rebeló Edom contra el dominio de Judá, hasta el día de hoy. Por aquel tiempo, también Libna se rebeló contra su dominio. 23 Los demás hechos de Joram y todas las cosas que hizo, ¿no están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? 24 Joram reposó con sus padres y fue sepultado con ellos en la ciudad de David. Y su hijo Ocozías reinó en su lugar. 25 En el año 12 de Joram hijo de Acab, rey de Israel, comenzó a reinar Ocozías hijo de Joram, rey de Judá. 26 Ocozías tenía 22 años cuando comenzó a reinar, y reinó un año en Jerusalén. El nombre de su madre era Atalía hija de Omri, rey de Israel. 27 Él anduvo en el camino de la casa de Acab. E hizo lo malo ante los ojos de Jehovah, como la casa de Acab, porque había emparentado con la casa de Acab. 28 Ocozías, con Joram hijo de Acab, fue a la guerra contra Hazael, rey de Siria, en Ramot de Galaad. Los sirios hirieron a Joram, 29 y el rey Joram volvió a Jezreel para curarse de las heridas que le habían ocasionado los sirios en Ramot, cuando combatía contra Hazael, rey de Siria. Entonces Ocozías hijo de Joram, rey de Judá, descendió a Jezreel para ver a Joram hijo de Acab, porque éste estaba enfermo.
2 Reyes 9
1 Entonces el profeta Eliseo llamó a uno de los hijos de los profetas y le dijo: --Cíñete los lomos, toma este frasco de aceite en tu mano, y ve a Ramot de Galaad. 2 Cuando llegues allá, verás allí a Jehú hijo de Josafat, hijo de Nimsi. Entra, haz que se levante de entre sus compañeros y llévalo a una habitación interior. 3 Luego toma el frasco de aceite y derrámalo sobre su cabeza diciendo: "Así ha dicho Jehovah: 'Yo te he ungido rey de Israel.'" Luego abre la puerta y escápate. ¡No esperes! 4 Aquel joven, el criado del profeta, fue a Ramot de Galaad. 5 Entonces entró, y he aquí que los jefes del ejército estaban sentados. Y dijo: --Jefe, tengo un mensaje para ti. Jehú preguntó: --¿Para cuál de todos nosotros? Y él respondió: --Para ti, jefe. 6 Jehú se levantó y entró en la casa, y el joven derramó el aceite sobre su cabeza y le dijo: --Así ha dicho Jehovah Dios de Israel: "Yo te he ungido rey del pueblo de Jehovah, de Israel. 7 Tú herirás a los de la casa de Acab, tu señor, para que yo vengue la sangre de mis siervos los profetas y la sangre de todos los siervos de Jehovah derramada por mano de Jezabel. 8 Toda la casa de Acab perecerá; exterminaré a todo varón de Acab en Israel, tanto a los esclavos como a los libres. 9 Yo haré a su casa como a la casa de Jeroboam hijo de Nabat y a la casa de Baasa hijo de Ajías. 10 Y a Jezabel la comerán los perros en la parcela de Jezreel. No habrá quien le dé sepultura." En seguida abrió la puerta y huyó. 11 Después Jehú salió a donde estaban los servidores de su señor, y le preguntaron: --¿Todo va bien? ¿Para qué vino a ti ese loco? Y él les dijo: --Vosotros conocéis a ese hombre y sus palabras. 12 Ellos dijeron: --¡Mentira! ¡Decláranoslo, por favor! Y él dijo: --Así y así me habló diciendo: "Así ha dicho Jehovah: 'Yo te he ungido rey de Israel.'" 13 Entonces tomaron rápidamente cada uno su manto y lo tendieron debajo de Jehú sobre las gradas desnudas. Luego tocaron la corneta y proclamaron: --¡Jehú reina! 14 Así conspiró Jehú hijo de Josafat, hijo de Nimsi, contra Joram. Joram había estado guardando Ramot de Galaad con todo Israel, por causa de Hazael, rey de Siria. 15 Pero el rey Joram había regresado a Jezreel para curarse de las heridas que le habían ocasionado los sirios cuando combatía contra Hazael, rey de Siria. Entonces Jehú dijo: --Si es vuestro deseo, que nadie se escape de la ciudad para ir a dar las noticias en Jezreel. 16 Luego Jehú mismo cabalgó y fue a Jezreel, porque Joram estaba allí, en cama. También Ocozías, rey de Judá, había descendido para ver a Joram. 17 Entonces el centinela que estaba apostado en la torre de Jezreel vio al grupo de gente de Jehú que venía, y dijo: --¡Veo un grupo de gente! Joram dijo: --Toma un jinete y envíalo a su encuentro, y que les pregunte: "¿Hay paz?" 18 Fue el jinete a caballo a su encuentro, y le dijo: --Así ha dicho el rey: "¿Hay paz?" Y Jehú respondió: --¿Qué te importa a ti la paz? ¡Vuélvete conmigo! Entonces el centinela informó diciendo: --¡El mensajero llegó hasta ellos, pero no regresa! 19 Envió otro jinete a caballo, el cual llegó hasta ellos y dijo: --Así ha dicho el rey: "¿Hay paz?" Y Jehú respondió: --¿Qué te importa a ti la paz? ¡Vuélvete conmigo! 20 También el centinela informó diciendo: --¡Ese llegó hasta ellos, pero no regresa! Y la manera de conducir del que viene es como la de Jehú hijo de Nimsi, porque conduce como un loco. 21 Entonces Joram dijo: --¡Unce el carro! Cuando unció su carro, Joram rey de Israel y Ocozías rey de Judá, cada uno en su carro, salieron al encuentro de Jehú, y lo encontraron en la parcela de Nabot de Jezreel. 22 Y cuando Joram vio a Jehú, le preguntó: --¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: --¿Cómo va a haber paz, mientras continúen las fornicaciones y las muchas hechicerías de tu madre Jezabel? 23 Entonces Joram, volviendo las riendas, huyó diciendo a Ocozías: --¡Traición, Ocozías! 24 Pero Jehú puso la flecha en su arco e hirió a Joram por la espalda. La flecha le atravesó el corazón, y él cayó sobre sus rodillas en su carro. 25 Luego Jehú dijo a Bidcar, uno de sus comandantes: --¡Tómalo y arrójalo en la parcela del campo de Nabot de Jezreel! Acuérdate que cuando tú y yo íbamos juntos cabalgando detrás de su padre Acab, Jehovah pronunció contra él esta sentencia: 26 "Ciertamente vi ayer la sangre de Nabot y la sangre de sus hijos, dice Jehovah. Y tengo que darte la retribución en esta parcela, dice Jehovah." Ahora pues, tómalo y arrójalo en la parcela, conforme a la palabra de Jehovah. 27 Al ver esto Ocozías, rey de Judá, huyó por el camino de Bet-hagan, y Jehú lo persiguió diciendo: --¡Matad también a ése! Y le hirieron en el carro en la cuesta de Gur, junto a Ibleam; pero huyó a Meguido, donde murió. 28 Entonces sus servidores le llevaron a Jerusalén en un carro, y le dieron sepultura con sus padres en su sepulcro en la Ciudad de David. 29 En el año 11 de Joram hijo de Acab había comenzado a reinar Ocozías sobre Judá. 30 Jehú fue después a Jezreel. Y cuando lo oyó Jezabel, se pintó los ojos, arregló su cabello y miró por la ventana. 31 Cuando Jehú entraba por la puerta de la ciudad, ella dijo: --¿Cómo le va a Zimri, asesino de su señor? 32 Jehú levantó la cara hacia la ventana y dijo: --¿Quién está conmigo? ¿Quién? Miraron hacia él dos o tres funcionarios, 33 y él les dijo: --¡Echadla abajo! La echaron, y parte de su sangre salpicó la pared y los caballos, los cuales la atropellaron. 34 Luego entró, y después que comió y bebió, dijo: --Ocupaos de esa maldita y sepultadla, pues es hija de rey. 35 Pero cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella más que el cráneo, los pies y las palmas de las manos. 36 Volvieron y se lo informaron. Y él dijo: --¡Ésta es la palabra que Jehovah habló por medio de su siervo Elías el tisbita, diciendo: "En la parcela de Jezreel, los perros comerán la carne de Jezabel; 37 y el cadáver de Jezabel será como estiércol sobre la superficie del campo en la parcela de Jezreel, de modo que nadie pueda decir: 'Ésta es Jezabel.'"
2 Reyes 10
1 Acab tenía setenta hijos en Samaria. Y Jehú escribió cartas y las envió a Samaria a los principales de la ciudad, a los ancianos y a los tutores de los hijos de Acab, diciendo: 2 Ahora, cuando esta carta llegue a vosotros, puesto que tenéis con vosotros a los hijos de vuestro señor, y tenéis con vosotros los carros, los caballos, una ciudad fortificada y las armas, 3 mirad cuál es el mejor y más apto de los hijos de vuestro señor, y ponedlo en el trono de su padre, y combatid por la casa de vuestro señor. 4 Pero ellos tuvieron mucho temor y se dijeron: "He aquí que dos reyes no pudieron resistirle; ¿cómo podremos resistir nosotros?" 5 Entonces el administrador del palacio, el alcalde de la ciudad, los ancianos y los tutores enviaron a decir a Jehú: "Nosotros somos tus siervos y haremos todo lo que nos digas. No pondremos a ninguno como rey; haz lo que te parezca bien." 6 Entonces les escribió una segunda carta diciendo: Si estáis de mi parte y obedecéis mi voz, tomad las cabezas de los hijos varones de vuestro señor y venid a mí mañana a estas horas, a Jezreel. Los hijos del rey, setenta hijos varones, estaban allí con los principales de la ciudad que los criaban. 7 Y sucedió que cuando les llegó la carta, tomaron a los hijos del rey y degollaron a los setenta hijos varones. Luego pusieron sus cabezas en canastas y las enviaron a Jehú, a Jezreel. 8 Entonces llegó el mensajero y le informó diciendo: --Han traído las cabezas de los hijos del rey. Y él dijo: --Ponedlas en dos montones a la entrada de la puerta de la ciudad, hasta mañana. 9 Cuando llegó la mañana, Jehú salió, se puso de pie y dijo a todo el pueblo: --Vosotros sois inocentes. He aquí, yo soy el que ha conspirado contra mi señor y lo he matado. Pero, ¿quién ha matado a todos éstos? 10 Sabed, por tanto, que de la palabra de Jehovah, de lo que ha hablado Jehovah contra la casa de Acab, nada caerá a tierra; y que Jehovah ha hecho lo que había dicho por medio de su siervo Elías. 11 Así Jehú mató a todos los que habían quedado de la casa de Acab en Jezreel, a todos sus principales, a sus amigos íntimos y a sus sacerdotes, hasta no dejarle ningún sobreviviente. 12 Jehú partió y se dirigió a Samaria, y en el camino llegó a Bet-equed de los pastores. 13 Y Jehú encontró allí a los hermanos de Ocozías, rey de Judá, y les preguntó: --¿Quiénes sois vosotros? Ellos respondieron: --Somos hermanos de Ocozías y hemos descendido para saludar a los hijos del rey y a los hijos de la reina madre. 14 Entonces él dijo: --¡Prendedlos vivos! Y después que los prendieron vivos, degollaron junto al pozo de Bet-equed a cuarenta y dos hombres, sin dejar con vida a ninguno de ellos. 15 Jehú partió de allí y encontró a Jonadab hijo de Recab, que venía a su encuentro. Y después de saludarle, le preguntó: --¿Es recto tu corazón, como mi corazón es recto con tu corazón? Jonadab respondió: --Sí, lo es. Entonces Jehú dijo: --Si lo es, ¡dame la mano! Y le dio la mano. Luego le hizo subir con él al carro, 16 y dijo: --Ven conmigo y verás mi celo por Jehovah. Y le hizo subir a su carro. 17 Entonces, cuando Jehú llegó a Samaria, mató a todos los de Acab que habían quedado allí, hasta exterminarlos, conforme a la palabra que Jehovah había hablado a Elías. 18 Entonces Jehú reunió a todo el pueblo y les dijo: --Acab sirvió poco a Baal; Jehú le servirá mucho. 19 Ahora pues, convocadme a todos los profetas de Baal, a todos sus siervos y a todos sus sacerdotes, sin que falte ni uno; porque voy a ofrecer un gran sacrificio a Baal. Cualquiera que falte no vivirá. Jehú hacía esto con astucia, para destruir a los que rendían culto a Baal. 20 Entonces dijo Jehú: --¡Consagrad una asamblea festiva para Baal! Y ellos la convocaron. 21 Entonces Jehú envió mensajeros por todo Israel, y todos los siervos de Baal llegaron, sin que nadie dejase de venir. Y entraron en el templo de Baal, el cual se llenó de extremo a extremo. 22 Entonces Jehú dijo al que estaba a cargo del vestuario: --Saca vestiduras para todos los siervos de Baal. Y él sacó las vestimentas para ellos. 23 Luego entró Jehú con Jonadab hijo de Recab en el templo de Baal, y dijo a los siervos de Baal: --Buscad y ved que no haya aquí entre vosotros ninguno de los siervos de Jehovah, sino sólo los siervos de Baal. 24 Cuando entraron para ofrecer los sacrificios y los holocaustos, Jehú colocó afuera ochenta hombres diciéndoles: --¡Cualquiera que deje escapar a alguno de los hombres que yo he puesto en vuestras manos, su vida responderá por la de él! 25 Y sucedió que cuando ellos acabaron de hacer el holocausto, Jehú dijo a los de su escolta y a los comandantes: --¡Entrad y matadlos; que no salga ninguno! Los de la escolta y los comandantes los mataron a filo de espada y los echaron fuera. Avanzaron hasta el interior del templo de Baal, 26 sacaron el árbol ritual del templo de Baal y lo quemaron. 27 Destrozaron la piedra ritual de Baal, destrozaron el templo y lo convirtieron en letrina hasta el día de hoy. 28 Así Jehú erradicó a Baal de Israel. 29 Con todo eso, Jehú no se apartó de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, quien hizo pecar a Israel. Jehú no se apartó de ir en pos de los becerros de oro que estaban en Betel y en Dan. 30 Entonces Jehovah dijo a Jehú: --Porque has actuado bien haciendo lo recto ante mis ojos y has hecho a la casa de Acab conforme a todo lo que estaba en mi corazón, tus hijos se sentarán en el trono de Israel hasta la cuarta generación. 31 Pero Jehú no se cuidó de andar con todo su corazón en la ley de Jehovah Dios de Israel, ni se apartó de los pecados de Jeroboam, quien hizo pecar a Israel. 32 En aquellos días Jehovah comenzó a reducir a Israel. Hazael los derrotó en todo el territorio de Israel, 33 desde el Jordán al oriente, en todas las tierras de Galaad, Gad, Rubén y Manasés; y desde Aroer, que está junto al río Arnón, hasta Galaad y Basán. 34 Los demás hechos de Jehú, todas las cosas que hizo y todo su poderío, ¿no están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Israel? 35 Jehú reposó con sus padres, y lo sepultaron en Samaria. Y su hijo Joacaz reinó en su lugar. 36 El tiempo que reinó Jehú sobre Israel en Samaria fue de 28 años.
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