Cristo Nuestra Esperanza
Plan Encuentro 4 Día 86
Este plan no está iniciado. Marca la lectura como leída para iniciarlo desde hoy.
Lectura bíblica
Salmos 46, 47, 48, 82, 83
Salmos 46
1 (Al músico principal. De los hijos de Coré. Sobre Alamot. Cántico) Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 2 Por eso no temeremos aunque la tierra tiemble, aunque los montes se derrumben en el corazón del mar, 3 aunque sus aguas rujan y echen espuma, y se estremezcan los montes por su braveza. (Selah) 4 Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario, morada del Altísimo. 5 Dios está en medio de ella; no será movida. Dios la ayudará al clarear la mañana. 6 Las naciones se conmocionan, se tambalean los reinos. Él emite su voz, y se derrite la tierra. 7 Jehovah de los Ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah) 8 Venid y ved los hechos de Jehovah, quien ha causado desolaciones en la tierra. 9 Hasta los confines de la tierra hace cesar las guerras; quiebra el arco, rompe la lanza y quema los carros en el fuego. 10 "Estad quietos y reconoced que yo soy Dios. Exaltado he de ser entre las naciones; exaltado seré en la tierra." 11 Jehovah de los Ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah)
Salmos 47
1 (Al músico principal. De los hijos de Coré. Salmo) ¡Pueblos todos, aplaudid! ¡Aclamad a Dios con voz de júbilo! 2 Porque Jehovah, el Altísimo, es temible, gran Rey sobre toda la tierra. 3 Él someterá los pueblos a nosotros, las naciones debajo de nuestros pies. 4 Porque él ha elegido nuestra heredad, el orgullo de Jacob, al cual amó. (Selah) 5 Subió Dios en medio de aclamación; Jehovah, con sonido de corneta. 6 ¡Cantad a Dios, cantad! ¡Cantad a nuestro Rey, cantad! 7 Porque Dios es el Rey de toda la tierra, cantad con entendimiento. 8 ¡Dios reina sobre las naciones! ¡Dios se ha sentado sobre su santo trono! 9 Se han reunido los gobernantes de los pueblos con el pueblo del Dios de Abraham, porque de Dios son las defensas de la tierra. ¡Él es muy enaltecido!
Salmos 48
1 (Cántico. Salmo de los hijos de Coré) ¡Grande es Jehovah y digno de suprema alabanza, en la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santuario! 2 ¡Qué hermosa altura! El gozo de toda la tierra es el monte Sion por el lado norte, la ciudad del Gran Rey. 3 Dios es conocido por refugio en sus palacios. 4 Porque, he aquí, los reyes se han aliado; han avanzado juntos. 5 Pero viéndola así, se quedaron atónitos; se turbaron y se dieron prisa a huir. 6 Allí se apoderó de ellos el estremecimiento; tuvieron dolor como de mujer que da a luz. 7 Con el viento del oriente rompes las naves de Tarsis. 8 Como lo oímos, así lo hemos visto en la ciudad de Jehovah de los Ejércitos, la ciudad de nuestro Dios: Dios la afirmará para siempre. (Selah) 9 Oh Dios, hemos pensado en tu misericordia, en medio de tu templo. 10 Conforme a tu nombre, oh Dios, así es tu alabanza hasta los confines de la tierra. Tu diestra está llena de justicia. 11 Se alegrará el monte Sion; las hijas de Judá se regocijarán a causa de tus juicios. 12 Id alrededor de Sion y rodeadla; contad sus torres. 13 Observad detenidamente su muro exterior; examinad sus palacios, para que lo contéis a la generación venidera. 14 Porque Dios es nuestro Dios eternamente y para siempre; por siempre nos guiará.
Salmos 82
1 (Salmo de Asaf) Dios está de pie en la asamblea divina; en medio de los dioses ejerce el juicio: 2 "¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente y entre los impíos haréis distinción de personas? (Selah) 3 Rescatad al necesitado y al huérfano; haced justicia al pobre y al indigente. 4 Librad al necesitado y al menesteroso; libradlo de la mano de los impíos. 5 "Ellos no saben ni entienden; andan en tinieblas. ¡Todos los cimientos de la tierra son conmovidos! 6 Yo os dije: 'Vosotros sois dioses; todos vosotros sois hijos del Altísimo.' 7 Sin embargo, como un hombre moriréis y caeréis como cualquiera de los gobernantes." 8 ¡Levántate, oh Dios; juzga la tierra, porque tú poseerás todas las naciones!
Salmos 83
1 (Cántico. Salmo de Asaf) Oh Dios, no guardes silencio. No calles, oh Dios, ni permanezcas inmóvil. 2 Porque he aquí que rugen tus enemigos, y los que te aborrecen han levantado la cabeza. 3 Contra tu pueblo han consultado astutamente; han entrado en consejo contra tus protegidos. 4 Han dicho: "Venid y destruyámoslos, de modo que dejen de ser una nación y no haya más memoria del nombre de Israel." 5 Han conspirado juntos, de común acuerdo; han hecho pacto contra ti. 6 Las tiendas de Edom, los ismaelitas, Moab, los hagrienos, 7 Biblos, Amón, Amalec, los filisteos con los habitantes de Tiro. 8 También los asirios se han juntado con ellos y sirven de brazo a los hijos de Lot. (Selah) 9 Hazlos como a Madián; como a Sísara y a Jabín, en el arroyo de Quisón. 10 Perecieron en Endor, y fueron hechos abono para el suelo. 11 Pon a sus nobles como a Oreb y a Zeeb; a todos sus príncipes, como a Zébaj y a Zalmuna. 12 Porque han dicho: "Heredemos nosotros los prados de Dios." 13 Oh Dios mío, hazlos como remolino de hojas, como paja ante el viento, 14 como fuego que quema el bosque, como llama que abrasa las montañas. 15 Persíguelos con tu tempestad; aterrorízalos con tu huracán. 16 Llena sus caras de vergüenza; y que busquen tu nombre, oh Jehovah. 17 Sean confundidos y turbados para siempre; sean afrentados y perezcan. 18 Conozcan que tu nombre es Jehovah. ¡Tú solo eres Altísimo sobre toda la tierra!
Versión Reina Valera Actualizada