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Lectura del libro

Profetas y Reyes, páginas 538-539

a quien hemos esperado,
nos gozaremos
y nos alegraremos en su salud.” Isaías 25:9.

Se oye la voz del Hijo de Dios llamando a los santos que duermen, y al contemplarlos saliendo de la cárcel de la muerte, el profeta exclama: “Tus muertos vivirán; junto con mi cuerpo muerto resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío, cual rocío de hortalizas; y la tierra echará los muertos.”

“Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos,
y los oídos de los sordos se abrirán.
Entonces el cojo saltará como un ciervo,
y cantará la lengua del mudo.” Isaías 26:19; 35:5, 6.

En sus visiones el profeta ve a los que triunfaron sobre el pecado y el sepulcro felices en la presencia de su Hacedor, conversando libremente con él como el hombre conversaba con Dios en el principio. El Señor los invita así: “Alegraos vosotros, y regocijaos hasta la eternidad en lo que voy a crear; pues he aquí que voy a crear a Jerusalem, que sea un regocijo, y su pueblo, un gozo. También yo me regocijaré en Jerusalem, y gozaréme en mi pueblo; y no se oirá más en ella voz de lloro ni voz de clamor.” “Y no dirá más el habitante: Estoy enfermo; al pueblo que mora en ella le habrá sido perdonada su iniquidad.” Isaías 65:18, 19; 33:24 (VM).

“Porque aguas serán cavadas en el desierto,
y torrentes en la soledad.
El lugar seco será tornado en estanque,
y el secadal en manaderos de aguas.”

“En lugar de la zarza crecerá haya,
y en lugar de la ortiga crecerá arrayán.”

“Y habrá allí calzada y camino,
y será llamado Camino de Santidad;
no pasará por él inmundo;
y habrá para ellos en él quien los acompañe,
de tal manera que los insensatos no yerren.”

“Hablad al corazón de Jerusalem: decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados.” Isaías 35:6, 7; 55:13; 35:8; 40:2.

Mientras el profeta contempla a los redimidos morando en la ciudad de Dios, libres del pecado y de todos los rastros de la maldición, exclama arrobado: “Alegraos con Jerusalem, y gozaos con ella, todos los que la amáis: llenaos con ella de gozo.”

“Nunca más se oirá en tu tierra violencia,
destrucción ni quebrantamiento en tus términos;
mas a tus muros llamarás Salud,
y a tus puertas Alabanza.

“El sol nunca más te servirá de luz para el día,
ni el resplandor de la luna te alumbrará;
sino que Jehová te será por luz perpetua,
y el Dios tuyo por tu gloria.

“No se pondrá jamás tu sol,
ni menguará tu luna:
porque te será Jehová por luz perpetua,
y los días de tu luto serán acabados.

“Y tu pueblo, todos ellos serán justos,
para siempre heredarán la tierra;
renuevos de mi plantío,
obra de mis manos, para glorificarme.”

Isaías 66:10; 60:18-21.

El profeta percibe allí sonido de música y de canto, cual no ha sido oído por oído mortal alguno ni concebido por mente humana alguna, a no ser en visiones de Dios. “Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sión con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas: y retendrán el gozo y alegría, y huirá la tristeza y el gemido.” “Hallarse ha en ella alegría y gozo, alabanza y voz de cantar.” “Y habrá cantores con músicos de flautas.” (V.M.) “Estos alzarán su voz, cantarán gozosos en la grandeza de Jehová.” Isaías 35:10; 51:3; Salmos 87:7; Isaías 24:14.

Profetas y Reyes · Ellen G. White

Pasaje bíblico

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