Cristo Nuestra Esperanza
Plan Encuentro 4 Día 336
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Lectura bíblica
Isaías 26, 28, 35
Isaías 26
1 En aquel día se cantará este cántico en la tierra de Judá: Tenemos una ciudad fortificada; Dios ha puesto la salvación como muros y antemuros. 2 Abrid las puertas, y entrará la nación justa que guarda la fidelidad. 3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado. 4 Confiad en Jehovah para siempre, porque Jehovah es la Roca de la eternidad. 5 Pues él abatió a los que moraban en lo alto; humilló hasta la tierra a la ciudad enaltecida; la derribó hasta el polvo. 6 El pie la pisoteará, los pies de los afligidos, los pasos de los necesitados. 7 La rectitud es el camino para el justo. Tú, que eres recto, allana la senda del justo. 8 Ciertamente, siguiendo el camino de tus juicios te hemos esperado, oh Jehovah; tu nombre y tu memoria son el deseo de nuestra alma. 9 Mi alma te espera en la noche; mientras haya aliento en mí, madrugaré a buscarte. Porque cuando tus juicios se manifiestan en la tierra, los habitantes del mundo aprenden justicia. 10 Aunque se le tenga piedad al impío, no aprende justicia; en tierra de rectitud hace iniquidad y no considera la majestad de Jehovah. 11 Oh Jehovah, levantada está tu mano, pero ellos no la ven. Que vean el celo por tu pueblo y se avergüencen; que también los consuma el fuego para tus enemigos. 12 Oh Jehovah, tú estableces paz para nosotros, porque también realizas por nosotros todas nuestras obras. 13 Oh Jehovah, Dios nuestro, otros amos aparte de ti se han enseñoreado de nosotros; pero sólo reconocemos tu nombre, el tuyo. 14 Muertos son; no vivirán. Han fallecido; no se levantarán. Porque tú los has castigado y los has destruido; has hecho perecer todo recuerdo de ellos. 15 Tú has engrandecido la nación, oh Jehovah; has engrandecido la nación y te has hecho glorioso. Has ensanchado todas las fronteras del país. 16 Oh Jehovah, te buscaban en la tribulación; cuando tu castigo caía sobre ellos, derramaban su oración. 17 Como la mujer encinta y cercana a dar a luz que se retuerce y grita en sus dolores, así hemos sido delante de ti, oh Jehovah. 18 Concebimos; tuvimos dolores de parto, pero fue como si diéramos a luz viento. Ninguna liberación hemos logrado en la tierra, ni han podido nacer los habitantes del mundo. 19 Tus muertos volverán a vivir; los cadáveres se levantarán. ¡Despertad y cantad, oh moradores del polvo! Porque tu rocío es como rocío de luces, y la tierra dará a luz a sus fallecidos. 20 Anda, oh pueblo mío, entra en tus habitaciones; cierra tras de ti tus puertas. Escóndete por un breve momento hasta que pase la ira. 21 Porque he aquí que Jehovah sale de su lugar, para castigar la maldad de los habitantes de la tierra contra él. La tierra dejará ver su sangre derramada; no encubrirá más a sus asesinados.
Isaías 28
1 ¡Ay de la corona de soberbia de los borrachos de Efraín y de la flor marchita de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza de los que se glorían de la abundancia, de los aturdidos por el vino! 2 He aquí que viene de parte de Jehovah alguien que es fuerte y poderoso. Derriba a tierra con fuerza, como tormenta de granizo y tempestad destructora, como tormenta de recias aguas que inundan. 3 Con los pies será pisoteada la corona de soberbia de los borrachos de Efraín. 4 Y la flor marchita de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza de los que se glorían de la abundancia, será como la fruta temprana, antes del verano, la cual cuando alguien la ve, se la traga tan pronto como la tiene en su mano. 5 En aquel día Jehovah de los Ejércitos será corona de hermosura y diadema de gloria para el remanente de su pueblo. 6 Él será espíritu de justicia para el que preside el juicio, y de valor para los que vuelven el ataque hasta las puertas de la ciudad. 7 Pero también éstos han errado a causa del vino, y han divagado a causa del licor. El sacerdote y el profeta han errado a causa del licor; han sido confundidos a causa del vino. Han divagado a causa del licor; han errado en su visión y han titubeado en sus decisiones. 8 Todas las mesas están llenas de vómito repugnante, hasta no quedar lugar limpio. 9 Dicen: "¿A quién enseñará conocimiento, o a quién hará entender el mensaje? ¿A los que recién han sido destetados? ¿A los que recién han sido quitados de los pechos? 10 Porque mandato tras mandato, mandato tras mandato; línea tras línea, línea tras línea; un poquito allí, un poquito allí..." 11 ¡Ciertamente, con balbuceo de labios y en otro idioma hablará Dios a este pueblo! 12 A ellos había dicho: "Éste es el reposo; dad reposo al cansado. Éste es el lugar de descanso." Pero ellos no quisieron escuchar. 13 Por lo cual, la palabra de Jehovah para ellos será: "Mandato tras mandato, mandato tras mandato; línea tras línea, línea tras línea; un poquito allí, un poquito allí; para que vayan y caigan de espaldas y sean quebrantados, atrapados y apresados." 14 Así que, oh escarnecedores que gobernáis este pueblo en Jerusalén, escuchad la palabra de Jehovah. 15 Porque habéis dicho: "Hemos realizado un pacto con la muerte; con el Seol hemos hecho un convenio. Cuando pase el torrente arrollador, no llegará a nosotros; porque hemos puesto al engaño como nuestro refugio, y en la mentira nos hemos escondido." 16 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: "He aquí que yo pongo como cimiento en Sion una piedra, una piedra probada. Una preciosa piedra angular es puesta como cimiento. El que crea no se apresure. 17 Pondré el derecho por cordel y la justicia por nivel. El granizo barrerá el refugio del engaño, y las aguas inundarán su escondrijo. 18 Entonces vuestro pacto con la muerte será anulado, y vuestro convenio con el Seol no prevalecerá. Cuando pase el torrente arrollador, seréis aplastados por él. 19 Cada vez que pase, os arrebatará; porque pasará mañana tras mañana, de día y de noche. Entonces entender el mensaje sólo traerá terror." 20 La cama es demasiado corta para estirarse sobre ella, y la manta es demasiado estrecha para envolverse en ella. 21 Porque Jehovah se levantará como en el monte Perazim, y se enardecerá como en el valle de Gabaón, para hacer su obra, su rara obra; para hacer su trabajo, su extraño trabajo. 22 Ahora pues, no sigáis haciendo escarnio, para que no se aprieten más vuestras ataduras. Porque he oído, de parte del Señor Jehovah de los Ejércitos, que sobre toda la tierra ha sido decretada la destrucción. 23 Estad atentos y escuchad mi voz; prestad atención y escuchad mi dicho: 24 ¿Acaso para sembrar, el labrador sólo ara, rompe y deshace los terrones de tierra durante todo el día? 25 Después de haber emparejado la superficie, ¿no esparce el eneldo, arroja el comino y pone el trigo en franjas, la cebada en su lugar y el centeno en el borde? 26 Su Dios le enseña y le instruye en cuanto a lo que es correcto: 27 que el eneldo no se trilla con el trillo, ni sobre el comino se hace rodar la rueda de la carreta; sino que el eneldo se golpea con un palo, y el comino con una vara. 28 Por cierto, no se muele el grano indefinidamente, ni se lo trilla sin fin. Pero haciendo pasar la rueda de la carreta, lo esparce y no lo tritura. 29 También esto procede de Jehovah de los Ejércitos, maravilloso en designios y grande en logros.
Isaías 35
1 Se alegrarán el desierto y el sequedal. Se regocijará el Arabá y florecerá como la rosa. 2 Florecerá profusamente; se regocijará en gran manera, y cantará con júbilo. Le será dada la gloria del Líbano, la majestad del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehovah, la majestad de nuestro Dios. 3 Fortaleced las manos débiles; afirmad las rodillas vacilantes. 4 Decid a los de corazón apocado: "¡Fortaleceos; no temáis! He aquí que vuestro Dios viene con venganza y retribución divina. Él mismo vendrá y os salvará." 5 Entonces serán abiertos los ojos de los ciegos, y los oídos de los sordos se destaparán. 6 Entonces el cojo saltará como un venado, y cantará la lengua del mudo; porque aguas irrumpirán en el desierto, y torrentes en el Arabá. 7 La arena candente se convertirá en laguna; y el sequedal, en manantiales de agua. En la morada de los chacales habrá pastizales y área de cañaverales y de juncos. 8 Y habrá allí una calzada a la cual se llamará Camino de Santidad. No pasará por ella ningún impuro. Será para los que siguen el camino, y los simples no se desviarán. 9 Allí no habrá leones; no subirán por ella fieras voraces, ni se encontrarán allí. Pero caminarán por allí los redimidos. 10 Los rescatados de Jehovah volverán y entrarán en Sion con cánticos. Y sobre sus cabezas habrá alegría perpetua. Alcanzarán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.
Versión Reina Valera Actualizada