Cristo Nuestra Esperanza

Plan Encuentro 4 Día 264

Día 264 ▾
Aa
Tamaño Letra Tema

Lectura bíblica

Daniel 11; Esdras 1-3

Daniel 11

1 Y yo, en el primer año de Darío de Media, me puse a su lado para apoyarle y fortalecerle. 2 Ahora yo te declararé la verdad: He aquí que se levantarán tres reyes más en Persia, y el cuarto se hará de grandes riquezas, más que todos. Y cuando se haya fortalecido con sus riquezas, agitará a todos contra el reino de Grecia. 3 Entonces se levantará un rey valiente, el cual dominará con gran dominio y hará según su propia voluntad. 4 Pero cuando haya prevalecido, su reino será quebrantado y repartido por los cuatro vientos del cielo; pero no a sus descendientes, ni según el dominio con que él había dominado, porque su reino será arrancado y será para otros aparte de éstos. 5 El rey del sur se hará fuerte, pero uno de sus príncipes se hará más fuerte que él y dominará con un dominio mayor que el de aquél. 6 Al cabo de unos años harán alianza, y la hija del rey del sur irá al rey del norte para realizar el convenio. Pero ella no podrá retener la fuerza de su brazo, ni tampoco prevalecerá él ni su descendencia. Pero en aquel tiempo ella será entregada, junto con los que la habían traído, y con su progenitor y sus partidarios. 7 Entonces un renuevo de las raíces de ella se levantará en su lugar. Vendrá con un ejército y entrará en la fortaleza del rey del norte. Él hará con ellos según su deseo y predominará. 8 Y aun llevará cautivos a Egipto los dioses de ellos, con sus imágenes y con sus utensilios preciosos de plata y de oro. Durante algunos años él se mantendrá a distancia del rey del norte. 9 Entonces éste invadirá el reino del sur, pero se volverá a su propia tierra. 10 Luego sus hijos se alistarán para la guerra y reunirán un ejército de una multitud de soldados que vendrá con su gran fuerza. Inundará, pasará y volverá; llevará la guerra hasta su fortaleza. 11 Por esto se enfurecerá el rey del sur y saldrá para combatir contra el rey del norte. Éste se pondrá en campaña con una gran multitud, pero toda aquella gran multitud será entregada en su mano. 12 Y al llevar en cautiverio a la multitud, su corazón se enaltecerá. Derribará a muchos miles, pero no prevalecerá. 13 El rey del norte volverá a poner en campaña una multitud mayor que la primera vez, y al cabo de unos años vendrá con un gran ejército y con abundantes recursos. 14 En aquellos tiempos se levantarán muchos contra el rey del sur; y hombres violentos de tu pueblo se rebelarán cumpliendo la visión, pero fracasarán. 15 Vendrá, pues, el rey del norte, levantará terraplenes y tomará la ciudad fortificada. Las fuerzas del sur no resistirán; ni siquiera sus tropas escogidas podrán resistir. 16 El que vaya contra él hará según su voluntad; no habrá quien resista ante él. Estará en la tierra gloriosa, la cual será consumida bajo su poder. 17 Luego se dispondrá para venir con el poder de todo su reino y hará convenios con aquél. Le dará una hija de las mujeres para destruirlo, pero no permanecerá ni tendrá resultado. 18 Después volverá su rostro hacia las costas y tomará muchas de ellas, pero un gobernante pondrá freno a su afrenta y volverá su afrenta sobre él. 19 Luego volverá su rostro hacia las fortalezas de su tierra; pero tropezará y caerá, y no será hallado más. 20 Entonces le sucederá en el trono uno que hará pasar un exactor por lo mejor del reino. Pero en pocos días será quebrantado, no con ira ni en batalla. 21 Le sucederá en su lugar un hombre vil, al cual no se ha dado el esplendor del reino. Habiendo tranquilidad, vendrá y tomará el reino con intrigas. 22 Y las fuerzas serán completamente arrasadas y quebrantadas delante de él, inclusive el príncipe del pacto. 23 Y después que hayan hecho alianza con él, hará engaño: Subirá y saldrá vencedor con poca gente. 24 Y habiendo tranquilidad, entrará en las partes más fértiles de la provincia y hará lo que no hicieron sus padres, ni los padres de sus padres: A sus soldados les repartirá despojo, botín y riquezas; y contra las fortalezas maquinará planes, aunque sólo por un tiempo. 25 Despertará sus fuerzas y su corazón contra el rey del sur, con un gran ejército. El rey del sur se alistará para la guerra con un ejército grande y muy fuerte; pero no prevalecerá, porque le harán traición. 26 Aun los que comen de su pan le quebrantarán. Su ejército será destruido, y muchos caerán muertos. 27 El corazón de estos dos reyes estará dispuesto para hacer el mal, y en la misma mesa hablarán mentira. Pero no servirá de nada, porque el final del tiempo señalado aún no habrá llegado. 28 Él volverá a su tierra con gran riqueza, y su corazón estará contra el pacto santo. Hará su voluntad y se volverá a su tierra. 29 Al tiempo señalado volverá al sur, pero esta vez no le sucederá como en la primera, 30 porque contra él vendrán naves de Quitim, y él se desanimará. Volverá y se enfurecerá contra el pacto santo y hará su voluntad. Volverá, pues, y se las entenderá con los que han abandonado el pacto santo. 31 Entonces se levantarán tropas de su parte y contaminarán el santuario, la fortaleza. Quitarán el sacrificio continuo y pondrán la abominación desoladora. 32 Con lisonjas hará pecar a los que violan el pacto, pero el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. 33 Los sabios del pueblo darán sabiduría a muchos, pero caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo por algunos días. 34 Y cuando caigan, serán ayudados con poca ayuda; y muchos se juntarán a ellos con lisonjas. 35 Algunos de los sabios caerán para ser purificados, limpiados y emblanquecidos hasta el tiempo señalado; porque aún hay plazo para éstos. 36 El rey hará su voluntad. Se ensoberbecerá y se engrandecerá sobre todo dios. Contra el Dios de dioses hablará cosas sorprendentes. Será prosperado hasta que sea consumada la ira, porque lo que está determinado se cumplirá. 37 No hará caso del dios de sus padres, ni del más apreciado por las mujeres. No hará caso de dios alguno, porque se engrandecerá sobre todo. 38 Más bien, honrará al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron. Lo honrará con oro, plata, piedras preciosas y con cosas de gran precio. 39 Con un dios extraño actuará contra las fortalezas más fuertes y hará crecer en gloria a los que lo reconozcan. Les dará dominio sobre muchos, y por precio repartirá la tierra. 40 Pero al cabo del tiempo, el rey del sur le atacará. Y el rey del norte embestirá contra él como tempestad, con carros, gente de a caballo y muchos navíos. Entrará por las tierras, inundará y pasará. 41 Entonces penetrará en la tierra gloriosa, y muchas provincias caerán. Pero Edom, Moab y la mayoría de los hijos de Amón escaparán de su mano. 42 Asimismo, extenderá su mano a las otras tierras, y la tierra de Egipto no escapará. 43 Se apoderará de los tesoros de oro y de plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto; y los de Libia y de Etiopía estarán a sus pies. 44 Pero las noticias del oriente y del norte lo espantarán. Saldrá con gran ira para destruir y aniquilar a muchos. 45 Instalará sus tiendas reales entre los mares, y en el glorioso monte santo. Entonces llegará a su fin y no tendrá quien le ayude.

Esdras 1

1 En el primer año de Ciro, rey de Persia, y para que se cumpliese la palabra de Jehovah por boca de Jeremías, Jehovah despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, quien hizo pregonar por todo su reino, oralmente y por escrito, diciendo: 2 Así ha dicho Ciro, rey de Persia: "Jehovah, Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha comisionado para que le edifique un templo en Jerusalén, que está en Judá. 3 Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, que su Dios sea con él, y suba a Jerusalén, que está en Judá, y edifique la casa de Jehovah Dios de Israel; él es el Dios que está en Jerusalén. 4 Y a todo el que quede, en cualquier lugar donde habite, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganado, con ofrendas voluntarias, para la casa de Dios que está en Jerusalén." 5 Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, los sacerdotes y los levitas, todos aquellos cuyo espíritu Dios despertó para subir a edificar la casa de Jehovah que está en Jerusalén. 6 Todos los que estaban en los alrededores les ayudaron con objetos de plata y de oro, con bienes, ganado y objetos preciosos, además de todas las ofrendas voluntarias. 7 También el rey Ciro sacó los utensilios que eran de la casa de Jehovah y que Nabucodonosor había sacado de Jerusalén y puesto en el templo de sus dioses. 8 Ciro, rey de Persia, los sacó por medio del tesorero Mitrídates, el cual se los dio contados a Sesbasar, dirigente de Judá. 9 Ésta es la lista de ellos: 30 tazones de oro, 1.000 tazones de plata, 29 cuchillos, 10 más 30 tazas de oro, 410 tazas idénticas de plata y otros 1.000 utensilios. 11 Todos los utensilios de oro y de plata eran 5.400. Sesbasar los llevó todos cuando los del cautiverio regresaron de Babilonia a Jerusalén.

Esdras 2

1 Éstos son los hombres de la provincia que regresaron de la cautividad, a quienes Nabucodonosor, rey de Babilonia, había llevado cautivos a Babilonia. Ellos volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su ciudad; 2 vinieron con Zorobabel, Jesúa, Nehemías, Seraías, Reelaías, Mardoqueo, Bilsán, Mispar, Bigvai, Rejum y Baaná. Lista de los hombres del pueblo de Israel: 3 Los hijos de Paros eran 2.172. 4 Los hijos de Sefatías, 372. 5 Los hijos de Araj, 775. 6 Los hijos de Pajat-moab, por el lado de los hijos de Jesúa y Joab, 2.812. 7 Los hijos de Elam, 1.254. 8 Los hijos de Zatu, 945. 9 Los hijos de Zacai, 760. 10 Los hijos de Bani, 642. 11 Los hijos de Bebai, 623. 12 Los hijos de Azgad, 1.222. 13 Los hijos de Adonicam, 666. 14 Los hijos de Bigvai, 2.056. 15 Los hijos de Adín, 454. 16 Los hijos de Ater, por el lado de Ezequías, 98. 17 Los hijos de Bezai, 323. 18 Los hijos de Jora, 112. 19 Los hijos de Hasum, 223. 20 Los hijos de Gibar, 95. 21 Los hijos de Belén, 123. 22 Los hombres de Netofa, 56. 23 Los hombres de Anatot, 128. 24 Los hijos de Azmávet, 42. 25 Los hijos de Quiriat-jearim, de Cafira y de Beerot, 743. 26 Los hijos de Ramá y de Geba, 621. 27 Los hombres de Micmas, 122. 28 Los hombres de Betel y de Hai, 223. 29 Los hijos de Nebo, 52. 30 Los hijos de Magbis, 156. 31 Los hijos del otro Elam, 1.254. 32 Los hijos de Harim, 320. 33 Los hijos de Lod, de Hadid y de Ono, 725. 34 Los hijos de Jericó, 345. 35 Los hijos de Senaa, 3.630. 36 Los sacerdotes: Los hijos de Jedaías, de la casa de Jesúa, 973. 37 Los hijos de Imer, 1.052. 38 Los hijos de Pasjur, 1.247. 39 Los hijos de Harim, 1.017. 40 Los levitas: Los hijos de Jesúa y de Cadmiel, por el lado de los hijos de Hodavías, 74. 41 Los cantores, hijos de Asaf, 128. 42 Los hijos de los porteros: los hijos de Salum, los hijos de Ater, los hijos de Talmón, los hijos de Acub, los hijos de Hatita y los hijos de Sobai, 139 en total. 43 Los servidores del templo: Los hijos de Zija, los hijos de Hasufa, los hijos de Tabaot, 44 los hijos de Queros, los hijos de Siaha, los hijos de Padón, 45 los hijos de Lebana, los hijos de Hagaba, los hijos de Acub, 46 los hijos de Hagab, los hijos de Salmai, los hijos de Hanán, 47 los hijos de Gidel, los hijos de Gajar, los hijos de Reayías, 48 los hijos de Rezín, los hijos de Necoda, los hijos de Gazam, 49 los hijos de Uza, los hijos de Paséaj, los hijos de Besai, 50 los hijos de Asena, los hijos de Meunim, los hijos de los Nefusim, 51 los hijos de Bacbuc, los hijos de Hacufa, los hijos de Harjur, 52 los hijos de Bazlut, los hijos de Mejida, los hijos de Harsa, 53 los hijos de Barcos, los hijos de Sísara, los hijos de Tema, 54 los hijos de Nezíaj, los hijos de Hatifa. 55 Los hijos de los siervos de Salomón: Los hijos de Sotai, los hijos de Soféret, los hijos de Peruda, 56 los hijos de Jaala, los hijos de Darcón, los hijos de Gidel, 57 los hijos de Sefatías, los hijos de Hatil, los hijos de Poquéret-hazebaim y los hijos de Ami. 58 Todos los servidores del templo y los hijos de los siervos de Salomón eran 392. 59 Éstos son los que regresaron de Tel-mélaj, de Tel-jarsa, de Querub, de Adón y de Imer, los cuales no pudieron demostrar su casa paterna ni su linaje, si eran de Israel: 60 Los hijos de Delaías, los hijos de Tobías y los hijos de Necoda, 652. 61 De los hijos de los sacerdotes: Los hijos de Habaías, los hijos de Cos y los hijos de Barzilai, quien había tomado por mujer a una de las hijas de Barzilai el galadita, y fue llamado según el nombre de ellas. 62 Éstos buscaron sus documentos genealógicos, pero no los hallaron; y fueron excluidos del sacerdocio. 63 El gobernador les dijo que no comiesen de las cosas más sagradas hasta que hubiese sacerdote para usar el Urim y Tumim. 64 Toda la congregación en conjunto era de 42.360, 65 sin contar sus siervos y sus siervas, que eran 7.337. Ellos tenían 200 cantores, hombres y mujeres. 66 Sus caballos eran 736, sus mulos 245, 67 sus camellos 435 y sus asnos 6.720. 68 Algunos de los jefes de las casas paternas, cuando llegaron a la casa de Jehovah que estaba en Jerusalén, hicieron ofrendas voluntarias para la casa de Dios, para levantarla en su mismo sitio. 69 Según sus recursos dieron para el fondo de la obra 61.000 dracmas de oro, 5.000 minas de plata y 100 túnicas sacerdotales. 70 Los sacerdotes, los levitas, algunos del pueblo, los cantores, los porteros y los servidores del templo habitaron en sus ciudades; y todo Israel en sus ciudades.

Esdras 3

1 Cuando llegó el mes séptimo, y los hijos de Israel ya estaban en las ciudades, el pueblo se reunió como un solo hombre en Jerusalén. 2 Entonces se levantó Jesúa hijo de Josadac, con sus hermanos los sacerdotes y con Zorobabel hijo de Salatiel y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, a fin de ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés, hombre de Dios. 3 Construyeron el altar sobre su base, aunque tenían miedo de los pueblos de estas tierras. Sobre él ofrecieron holocaustos a Jehovah, los holocaustos tanto de la mañana como de la tarde. 4 Después celebraron la fiesta de los Tabernáculos, como está escrito. Asimismo, ofrecieron diariamente el número de holocaustos de acuerdo a lo establecido, cada cosa en su día. 5 Y después de esto ofrecieron el holocausto continuo, los sacrificios de las lunas nuevas, los de todas las fiestas consagradas a Jehovah, y los de todo aquel que hiciera una ofrenda voluntaria a Jehovah. 6 Desde el primer día del mes séptimo comenzaron a ofrecer holocaustos a Jehovah, aunque aún no se habían colocado los cimientos del templo de Jehovah. 7 Entonces dieron dinero a los canteros y a los carpinteros, así como alimentos, bebida y aceite a los de Sidón y de Tiro, para que trajesen madera de cedro desde el Líbano por mar a Jope, conforme a la autorización que les había dado Ciro, rey de Persia. 8 En el mes segundo del segundo año de su llegada a la casa de Dios en Jerusalén, comenzaron a edificar Zorobabel hijo de Salatiel y Jesúa hijo de Josadac, con el resto de sus hermanos los sacerdotes y con los levitas y todos los que habían venido de la cautividad a Jerusalén. Y pusieron al frente de la obra de la casa de Jehovah a los levitas de 20 años para arriba. 9 También Jesúa y sus hijos y sus hermanos, y Cadmiel y sus hijos, los hijos de Hodavías, se pusieron a supervisar, como un solo hombre, a los que hacían la obra de la casa de Dios. Igualmente los hijos de Henadad y los hijos de éstos, y sus hermanos los levitas. 10 Mientras los constructores del templo de Jehovah colocaban los cimientos, se pusieron de pie los sacerdotes, con sus vestiduras y con trompetas, y los levitas hijos de Asaf portando címbalos, para alabar a Jehovah según las instrucciones de David, rey de Israel. 11 Cantaban alabando y dando gracias a Jehovah. Y decían: "¡Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel!" Todo el pueblo gritaba con gran júbilo, alabando a Jehovah, porque eran colocados los cimientos de la casa de Jehovah. 12 Pero muchos de los sacerdotes, de los levitas, de los jefes de casas paternas y de los ancianos que habían visto el primer templo lloraban en alta voz cuando ante sus ojos eran puestos los cimientos de este templo, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. 13 Y por causa del griterío, el pueblo no podía distinguir la voz de los gritos de alegría de la voz del llanto del pueblo; pues el pueblo gritaba con gran júbilo, y el bullicio se oía desde lejos.

Versión Reina Valera Actualizada

Pasaje bíblico

Abrir en su propia página