Cristo Nuestra Esperanza
Plan Encuentro 4 Día 17
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Lectura bíblica
Proverbios 29-31
Proverbios 29
1 El hombre que al ser reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, y para él no habrá remedio. 2 Cuando los justos aumentan, el pueblo se alegra; pero cuando gobierna el impío, el pueblo gime. 3 El hombre que ama la sabiduría alegra a su padre, pero el que se junta con prostitutas malgasta sus bienes. 4 El rey con la justicia da estabilidad al país, pero el que lo abruma con impuestos lo destruye. 5 El hombre que lisonjea a su prójimo le tiende red ante sus pasos. 6 El hombre malo cae en la trampa de su propia transgresión, pero el justo cantará y se alegrará. 7 El justo se preocupa por la causa de los más necesitados, pero el impío no entiende tal preocupación. 8 Los burladores agitan la ciudad, pero los sabios aplacan la ira. 9 Si el sabio pleitea con el necio, aunque se enoje o se ría, no tendrá reposo. 10 Los hombres sanguinarios aborrecen al íntegro, pero los rectos buscan su bien. 11 El necio da rienda suelta a toda su ira, pero el sabio conteniéndose la apacigua. 12 Si el gobernante atiende a palabras mentirosas, todos sus servidores serán unos impíos. 13 El pobre y el opresor tienen esto en común: A ambos Jehovah les alumbra los ojos. 14 El rey que juzga a los pobres según la verdad afirma su trono para siempre. 15 La vara y la corrección dan sabiduría, pero el muchacho dejado por su cuenta avergüenza a su madre. 16 Cuando abundan los impíos, abunda la transgresión; pero los justos verán la ruina de ellos. 17 Corrige a tu hijo, y te dará reposo; él dará satisfacciones a tu alma. 18 Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena; pero el que guarda la ley es bienaventurado. 19 El siervo no se corrige sólo con palabras; porque entiende, pero no hace caso. 20 ¿Has visto a un hombre apresurado en sus palabras? Más esperanza hay del necio que de él. 21 El que mima a su siervo desde la niñez, a la postre, éste será su heredero. 22 El hombre iracundo suscita contiendas, y el furioso comete muchas transgresiones. 23 La soberbia del hombre lo abate, pero al humilde de espíritu le sustenta la honra. 24 El cómplice del ladrón aborrece su vida; aunque oiga las maldiciones, no lo denunciará. 25 El temor al hombre pone trampas, pero el que confía en Jehovah estará a salvo. 26 Muchos buscan el favor del gobernante, pero de Jehovah proviene el derecho de cada uno. 27 Abominación es a los justos el hombre inicuo, y el de caminos rectos es abominación al impío.
Proverbios 30
1 Las palabras de Agur hijo de Jaqué, de Masá: El hombre dice: "No hay Dios; no hay Dios." ¿Y acaso podré yo saber? 2 Ciertamente yo soy el más ignorante de los hombres y no tengo entendimiento humano. 3 No he aprendido sabiduría para conocer al Santo. 4 ¿Quién ha subido al cielo y ha descendido? ¿Quién reunió los vientos en sus puños? ¿Quién contuvo las aguas en un manto? ¿Quién levantó todos los extremos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si lo sabes? 5 Probada es toda palabra de Dios; él es escudo a los que en él se refugian. 6 No añadas a sus palabras, no sea que te reprenda, y seas hallado mentiroso. 7 Dos cosas te he pedido; no me las niegues antes que muera: 8 Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí, y no me des pobreza ni riqueza. Sólo dame mi pan cotidiano; 9 no sea que me sacie y te niegue, o diga: "¿Quién es Jehovah?" No sea que me empobrezca y robe, y profane el nombre de mi Dios. 10 No difames al siervo ante su señor; no sea que te maldiga, y seas hallado culpable. 11 Hay generación que maldice a su padre y no bendice a su madre. 12 Hay generación limpia en su propia opinión, a pesar de que no ha sido lavada de su inmundicia. 13 Hay generación cuyos ojos son altivos y cuya vista es altanera. 14 Hay generación cuyos dientes son espadas y cuyas mandíbulas son cuchillos, para devorar a los pobres de la tierra y a los necesitados de entre los hombres. 15 La sanguijuela tiene dos hijas: Dame y Dame. 16 Tres cosas hay que nunca se sacian, y la cuarta nunca dice: "¡Basta!" El Seol, la matriz estéril, la tierra que no se sacia de agua y el fuego que jamás dice: "¡Basta!" 17 Al ojo que se burla de su padre y menosprecia el obedecer a su madre, sáquenlo los cuervos de la quebrada, y tráguenlo los polluelos del águila. 18 Tres cosas me son misteriosas, y tampoco comprendo la cuarta: 19 el rastro del águila en el aire, el rastro de la serpiente sobre la peña, el rastro del barco en el corazón del mar y el rastro del hombre en la joven. 20 La mujer adúltera procede así: Come, limpia su boca y dice: "No he hecho ninguna iniquidad." 21 Por tres cosas tiembla la tierra, y la cuarta no puede soportar: 22 por el esclavo, cuando llega a ser rey; por el vil, cuando se sacia de pan; 23 por la mujer aborrecida, cuando se casa; y por una criada que hereda a su señora. 24 Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra, y las mismas son más sabias que los sabios: 25 las hormigas, pueblo no fuerte, pero en el verano preparan su comida; 26 los conejos, pueblo no poderoso, pero tienen su casa en la roca; 27 las langostas, que no tienen rey, pero salen por cuadrillas; 28 y la lagartija, que atrapas con las manos, pero está en los palacios del rey. 29 Hay tres cosas de paso gallardo; y la cuarta camina muy bien: 30 el león, fuerte entre todos los animales, que no vuelve atrás por nada; 31 el gallo erguido, el macho cabrío; y el rey, a quien nadie resiste. 32 Si neciamente te has enaltecido y has pensado el mal, pon tu mano sobre tu boca: 33 Ciertamente el que bate la leche sacará mantequilla; el que con fuerza se suena la nariz sacará sangre, y el que provoca la ira causará contienda.
Proverbios 31
1 Palabras de Lemuel, rey de Masá, que le enseñara su madre: 2 ¡Oh, hijo mío! ¡Oh, hijo de mi vientre! ¡Oh, hijo de mis votos! 3 No des a las mujeres tu fuerza, ni tus caminos a las que destruyen a los reyes. 4 No es cosa de reyes, oh Lemuel, no es cosa de reyes beber vino; ni de los magistrados, el licor. 5 No sea que bebiendo olviden lo que se ha decretado y perviertan el derecho de todos los afligidos. 6 Dad licor al que va a perecer, y vino a los de ánimo amargado. 7 Beban y olvídense de su necesidad, y no se acuerden más de su miseria. 8 Abre tu boca por el mudo en el juicio de todos los desafortunados. 9 Abre tu boca, juzga con justicia y defiende al pobre y al necesitado. 10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su valor sobrepasa a las perlas. 11 Confía en ella el corazón de su marido, y no carecerá de ganancias. 12 Le recompensará con bien y no con mal, todos los días de su vida. 13 Busca lana y lino y con gusto teje con sus manos. 14 Es como un barco mercante que trae su pan de lejos. 15 Se levanta siendo aún de noche, y da de comer a su familia y su diaria ración a sus criadas. 16 Evalúa un campo y lo compra, y con sus propias manos planta una viña. 17 Ciñe su cintura con firmeza y esfuerza sus brazos. 18 Comprueba que le va bien en el negocio, y no se apaga su lámpara en la noche. 19 Su mano aplica a la rueca, y sus dedos toman el huso. 20 Sus manos extiende al pobre y tiende sus manos al necesitado. 21 No teme por su familia a causa de la nieve, porque toda su familia está vestida de ropa doble. 22 Tapices hace para sí, y se viste de lino fino y púrpura. 23 Es conocido su marido en las puertas de la ciudad, cuando se sienta con los ancianos del país. 24 Telas hace y las vende; entrega cintas al mercader. 25 Fuerza y honor son su vestidura, y se ríe de lo porvenir. 26 Su boca abre con sabiduría, y la ley de la misericordia está en su lengua. 27 Considera la marcha de su casa y no come pan de ociosidad. 28 Se levantan sus hijos y le llaman: "Bienaventurada." Y su marido también la alaba: 29 "Muchas mujeres han hecho el bien, pero tú sobrepasas a todas." 30 Engañosa es la gracia y vana es la hermosura; la mujer que teme a Jehovah, ella será alabada. 31 ¡Dadle del fruto de sus manos, y en las puertas de la ciudad alábenla sus hechos!
Versión Reina Valera Actualizada