Cristo Nuestra Redención

Plan Encuentro 3 Día 345

Día 345 ▾
Aa
Tamaño Letra Tema

Lectura bíblica

2 Samuel 17, 18

2 Samuel 17

1 Entonces Ajitofel dijo a Absalón: --Permíteme escoger a 12.000 hombres, y me levantaré y perseguiré a David esta noche. 2 Caeré sobre él cuando esté cansado y desalentado. Lo atemorizaré, y todo el pueblo que está con él huirá; entonces mataré sólo al rey. 3 Él es el hombre a quien buscas. Así haré volver a ti a todo el pueblo; y cuando todos hayan vuelto, todo el pueblo estará en paz. 4 El consejo pareció bueno a Absalón y a todos los ancianos de Israel. 5 Pero Absalón dijo: --Por favor, llamad también a Husai el arquita, para que escuchemos asimismo lo que él tenga que decir. 6 Cuando Husai vino a Absalón, éste le habló diciendo: --De esta manera ha hablado Ajitofel. ¿Seguiremos su consejo? Si no, habla tú. 7 Husai dijo a Absalón: --El consejo que ha dado Ajitofel esta vez no es bueno. 8 --Y Husai añadió--: Tú sabes que tu padre y sus hombres son valientes y que están con ánimo provocado, como la osa en el campo a la que le han quitado sus crías. Además, tu padre es hombre de guerra y no pasará la noche con el pueblo. 9 He aquí que ahora estará escondido en alguna cueva o en otro lugar. Y acontecerá que si al comienzo caen algunos del pueblo, cualquiera que lo oiga dirá: "Ha habido una matanza entre la gente que sigue a Absalón." 10 Así, aun el hombre más valiente, cuyo corazón es como el corazón de un león, sin duda desmayará. Porque todo Israel sabe que tu padre es un hombre valiente y que los que están con él son hombres de valor. 11 Aconsejo, pues, que todo Israel se reúna contigo, desde Dan hasta Beerseba, tan numeroso como la arena que está a la orilla del mar; y que tú en persona vayas a la batalla. 12 Entonces iremos contra él en cualquier lugar donde se encuentre y caeremos sobre él, como el rocío cae sobre la tierra. Y no dejaremos vivo a él ni a ninguno de los hombres que están con él. 13 Y si se retira a alguna ciudad, todos los de Israel llevaremos sogas a esa ciudad, y la arrastraremos hasta el arroyo, de manera que no se encuentre allí ni siquiera una piedrecita. 14 Entonces Absalón y todos los hombres de Israel dijeron: --El consejo de Husai el arquita es mejor que el consejo de Ajitofel. Jehovah había determinado que el acertado consejo de Ajitofel se frustrara, para que Jehovah hiciese caer el mal sobre Absalón. 15 Entonces Husai dijo a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: --De esta y esta manera aconsejó Ajitofel a Absalón y a los ancianos de Israel, y de esta y esta manera les aconsejé yo. 16 Por tanto, mandad inmediatamente a informar a David, diciendo: "No pases esta noche en las llanuras del desierto. Cruza sin falta el Jordán, para que no sea aniquilado el rey junto con toda la gente que está con él." 17 Jonatán y Ajimaas estaban junto a En-rogel. Una criada había de ir e informarles, porque ellos no debían exponerse yendo a la ciudad. Y ellos habían de ir e informar al rey David. 18 Pero un muchacho los vio e informó a Absalón. Por tanto, los dos se dieron prisa y llegaron a la casa de un hombre en Bajurim, quien tenía un pozo en su patio, y se metieron dentro de él. 19 La esposa tomó una manta, la extendió sobre la boca del pozo y tendió sobre ella grano trillado; y nada se supo del asunto. 20 Cuando los servidores de Absalón llegaron a la casa de la mujer, le preguntaron: --¿Dónde están Ajimaas y Jonatán? La mujer les respondió: --Ya han pasado el depósito de agua. Ellos los buscaron, pero no los hallaron; y se volvieron a Jerusalén. 21 Y sucedió que después que se habían ido, los hombres salieron del pozo. Luego fueron e informaron al rey David diciéndole: --Levantaos y daos prisa para cruzar las aguas, porque así ha aconsejado Ajitofel contra vosotros. 22 Entonces David se levantó, junto con toda la gente que estaba con él, y cruzaron el Jordán. Para el amanecer no quedó ni uno solo que no hubiese cruzado el Jordán. 23 Al ver Ajitofel que no se había seguido su consejo, aparejó el asno, partió y se fue a su casa, en su ciudad. Después de poner en orden su casa, se ahorcó y murió. Entonces fue sepultado en la tumba de su padre. 24 David llegó a Majanaim, y Absalón cruzó el Jordán con todos los hombres de Israel. 25 Absalón había puesto a Amasa al mando del ejército, en lugar de Joab. Amasa era hijo de un hombre llamado Jeter el israelita, que se había unido a Abigaíl hija de Najas y hermana de Sarvia, que era la madre de Joab. 26 Absalón y los de Israel acamparon en la tierra de Galaad. 27 Y aconteció que cuando David llegó a Majanaim, Sobi hijo de Najas, de Rabá de los hijos de Amón; Maquir hijo de Amiel, de Lo-debar; y Barzilai el galadita, de Rogelim, 28 trajeron camas, tazas, vasijas de barro, trigo, cebada, harina, grano tostado, habas, lentejas, 29 miel, mantequilla, ovejas y queso de vaca, y los presentaron a David y al pueblo que estaba con él, para que comiesen. Porque pensaron: "La gente está hambrienta, cansada y sedienta en el desierto."

2 Samuel 18

1 David pasó revista a la gente que estaba con él, y puso sobre ellos jefes de millares y jefes de centenas. 2 Luego David envió a la gente: una tercera parte al mando de Joab, otra tercera parte al mando de Abisai, hijo de Sarvia y hermano de Joab, y la otra tercera parte al mando de Itai el geteo. Luego el rey dijo al pueblo: --Yo mismo iré también con vosotros. 3 Pero el pueblo dijo: --No irás; porque si nosotros tenemos que huir, no harán caso de nosotros. Aunque muera la mitad de nosotros, no nos harán caso. Pero tú vales hoy tanto como 10.000 de nosotros. Ahora pues, será mejor que nos des ayuda desde la ciudad. 4 El rey les dijo: --Haré lo que os parezca bien. Entonces el rey se quedó de pie junto a la puerta mientras todo el pueblo salía de cien en cien y de mil en mil. 5 Y el rey mandó a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: --Tratad benignamente al joven Absalón, por consideración a mí. Y todo el pueblo escuchó cuando el rey dio orden a todos los jefes acerca de Absalón. 6 La gente salió al campo al encuentro de Israel, y se dio la batalla en el bosque de Efraín. 7 Allí cayó el pueblo de Israel ante los servidores de David. Aquel día hubo allí una gran matanza de 20.000 hombres. 8 La batalla se extendió por toda la región, y aquel día el bosque devoró más gente que la que había devorado la espada. 9 Sucedió que Absalón se encontró con los servidores de David. Absalón iba montado sobre un mulo, y el mulo se metió por debajo del espeso ramaje de una gran encina. A Absalón se le enredó la cabeza en la encina, de modo que quedó colgado entre el cielo y la tierra, mientras el mulo que estaba debajo de él siguió adelante. 10 Un hombre lo vio y avisó a Joab diciendo: --He aquí que he visto a Absalón colgado de una encina. 11 Joab respondió al hombre que le dio la noticia: --Y viéndolo tú, ¿por qué no lo mataste allí mismo, derribándolo a tierra? Yo te hubiera dado diez piezas de plata y un cinturón. 12 El hombre respondió a Joab: --Aunque yo recibiera en mi mano mil piezas de plata, no extendería mi mano contra el hijo del rey, porque nosotros oímos cuando el rey os mandó a ti, a Abisai y a Itai, diciendo: "Cuidadme al joven Absalón." 13 Si yo hubiera arriesgado mi vida (y nada se le esconde al rey), tú mismo habrías estado en contra. 14 Joab respondió: --No perderé mi tiempo contigo. Y tomando tres dardos en su mano, los clavó en el corazón de Absalón, que aún estaba vivo en medio de la encina. 15 Luego lo rodearon diez jóvenes, escuderos de Joab, e hirieron a Absalón y lo remataron. 16 Entonces Joab tocó la corneta, y el pueblo dejó de perseguir a Israel, porque Joab detuvo al pueblo. 17 Tomaron después a Absalón, lo echaron en un gran hoyo en el bosque y levantaron sobre él un gran montón de piedras. Y todo Israel huyó, cada uno a su morada. 18 En vida Absalón había mandado erigir para sí un monumento que está en el Valle del Rey, porque había dicho: "Yo no tengo hijo que conserve la memoria de mi nombre." Él puso su nombre a aquel monumento. Y hasta el día de hoy se llama monumento de Absalón. 19 Entonces Ajimaas hijo de Sadoc dijo: --Correré y daré las buenas noticias al rey, de cómo Jehovah le ha librado de mano de sus enemigos. 20 Joab le respondió: --No serás tú quien lleve las noticias en este día. Las llevarás otro día. No llevarás las noticias en este día, porque el hijo del rey ha muerto. 21 Entonces Joab dijo al etíope: --Ve tú e informa al rey de lo que has visto. El etíope se postró ante Joab y corrió. 22 Entonces Ajimaas hijo de Sadoc volvió a decir a Joab: --Sea como sea, deja que yo también corra tras el etíope. Joab le dijo: --Hijo mío, ¿para qué has de correr, si no te van a dar un premio por las noticias? 23 Pero él respondió: --Sea como sea, correré. Entonces le dijo: --Corre. Ajimaas corrió por el camino de la llanura y pasó al etíope. 24 David estaba sentado entre las dos puertas. El centinela fue a la azotea de la puerta de la muralla, y alzando los ojos miró, y he allí un hombre que corría solo. 25 El centinela llamó e informó al rey. Y el rey dijo: --Si viene solo, trae buenas noticias. En tanto que él iba acercándose, 26 el centinela vio a otro hombre que corría. Y el centinela llamó al portero diciendo: --¡He aquí, otro hombre viene corriendo solo! Y el rey dijo: --Ése también trae buenas noticias. 27 El centinela volvió a decir: --Me parece que el correr del primero es como el correr de Ajimaas hijo de Sadoc. El rey respondió: --Ése es un hombre de bien y trae buenas noticias. 28 Ajimaas llamó y dijo al rey: --¡Paz! Se postró ante el rey con el rostro en tierra y añadió: --¡Bendito sea Jehovah tu Dios, que ha entregado a los hombres que habían levantado su mano contra mi señor el rey! 29 El rey le preguntó: --¿Está bien el joven Absalón? Ajimaas respondió: --Cuando Joab envió al siervo del rey, a tu siervo, vi un gran alboroto, pero no supe de qué se trataba. 30 El rey dijo: --Pasa y detente allí. Él pasó y se detuvo. 31 Y he aquí el etíope llegó y dijo: --Reciba mi señor el rey la buena noticia de que Jehovah ha defendido hoy tu causa ante todos los que se levantaron contra ti. 32 El rey preguntó al etíope: --¿Está bien el joven Absalón? El etíope respondió: --Como aquel joven sean los enemigos de mi señor el rey, y todos los que se levantan contra ti para mal. 33 El rey se estremeció. Subió a la sala que estaba encima de la puerta y lloró. Decía mientras subía: --¡Hijo mío Absalón! ¡Hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quién me diera que yo muriese en tu lugar, Absalón, hijo mío, hijo mío!

Versión Reina Valera Actualizada

Pasaje bíblico

Abrir en su propia página