Cristo Nuestra Redención
Plan Encuentro 3 Día 269
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Lectura bíblica
Ruth 1, 2
Ruth 1
1 Aconteció en los días en que gobernaban los jueces, que hubo hambre en el país. Entonces un hombre de Belén de Judá fue a vivir en los campos de Moab, con su mujer y sus dos hijos. 2 El nombre de aquel hombre era Elimelec; el nombre de su mujer era Noemí, y los nombres de sus dos hijos eran Majlón y Quelión. Ellos eran efrateos de Belén de Judá. Llegaron a los campos de Moab y se quedaron allí. 3 Pero Elimelec, marido de Noemí, murió; y ella quedó con sus dos hijos, 4 los cuales tomaron para sí mujeres moabitas. El nombre de la una era Orfa; y el de la otra, Rut. Habitaron allí unos diez años. 5 Y murieron también los dos, Majlón y Quelión, quedando la mujer sin sus dos hijos y sin su marido. 6 Entonces Noemí se levantó con sus nueras, para regresar de los campos de Moab, porque oyó allí que Jehovah había visitado a su pueblo para darles pan. 7 Salió con sus dos nueras del lugar donde estaba, y emprendieron el camino para regresar a la tierra de Judá. 8 Entonces Noemí dijo a sus dos nueras: --Id y volveos, cada una a la casa de su madre. Que Jehovah haga misericordia con vosotras, como la habéis hecho vosotras con los difuntos y conmigo. 9 Jehovah os conceda hallar descanso, cada una en la casa de su marido. Luego las besó, y ellas alzaron su voz y lloraron. 10 Y le dijeron: --Ciertamente nosotras volveremos contigo a tu pueblo. 11 Y Noemí respondió: --Volveos, hijas mías. ¿Para qué habéis de venir conmigo? ¿Acaso tengo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos? 12 Volveos, hijas mías, idos; porque yo ya soy demasiado vieja para tener marido. Aunque dijera que tengo esperanza, y si esta noche yo tuviera marido y aun diese a luz hijos, 13 ¿esperaríais vosotras hasta que crecieran? ¿Habríais de quedaros sin casar por causa de ellos? No, hijas mías, mi amargura es mayor que la vuestra, porque la mano de Jehovah se ha levantado contra mí. 14 Entonces ellas, alzando su voz, lloraron otra vez. Luego Orfa besó a su suegra, pero Rut se quedó con ella. 15 Noemí le dijo: --He aquí, tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses. Vuélvete tú tras ella. 16 Pero Rut respondió: --No me ruegues que te deje y que me aparte de ti; porque a dondequiera que tú vayas, yo iré; y dondequiera que tú vivas, yo viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. 17 Donde tú mueras, yo moriré; y allí seré sepultada. Así me haga Jehovah y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre tú y yo. 18 Viendo Noemí que Rut estaba tan resuelta a ir con ella, no le dijo nada más. 19 Caminaron ellas dos hasta que llegaron a Belén. Y aconteció que cuando entraron en Belén, toda la ciudad se conmovió a causa de ellas. Y decían: --¿No es ésta Noemí? 20 Y ella les respondía: --No me llaméis Noemí; llamadme Mara, porque el Todopoderoso ha hecho muy amarga mi vida. 21 Yo me fui llena, pero Jehovah me ha hecho volver vacía. ¿Por qué, pues, me llamáis Noemí, ya que Jehovah me ha afligido y el Todopoderoso me ha abatido? 22 Así volvió Noemí con su nuera, Rut la moabita. Volvieron de los campos de Moab y llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada.
Ruth 2
1 Noemí tenía un pariente de su marido, un hombre de buena posición de la familia de Elimelec, el cual se llamaba Boaz. 2 Y Rut la moabita dijo a Noemí: --Permíteme ir al campo para recoger espigas tras aquel ante cuyos ojos yo halle gracia. Y ella le respondió. --Ve, hija mía. 3 Ella fue y al llegar espigó en el campo tras los segadores. Y dio la casualidad de que la parcela del campo pertenecía a Boaz, que era de la familia de Elimelec. 4 Y he aquí que Boaz llegó de Belén y dijo a los segadores: --¡Jehovah sea con vosotros! Ellos le respondieron: --¡Jehovah te bendiga! 5 Y Boaz preguntó a su criado encargado de los segadores: --¿De quién es esa joven? 6 El criado encargado de los segadores le respondió diciendo: --Ella es la joven moabita que ha vuelto con Noemí de los campos de Moab. 7 Me ha dicho: "Permite que yo espigue y recoja entre las gavillas, detrás de los segadores." Ella vino y ha estado desde la mañana hasta ahora. No ha vuelto a casa ni por un momento. 8 Entonces Boaz dijo a Rut: --Escucha, hija mía: No vayas a espigar a otro campo, ni te alejes de aquí. Aquí estarás junto con mis criadas. 9 Mira bien el campo donde siegan, y síguelas; porque yo he mandado a los criados que no te molesten. Cuando tengas sed, ve a los depósitos y bebe del agua que sacan los criados. 10 Ella se postró sobre su rostro, se inclinó a tierra y le dijo: --¿Por qué he hallado gracia ante tus ojos, para que tú te hayas fijado en mí, siendo yo una extranjera? 11 Boaz le respondió diciendo: --Ciertamente me han contado todo lo que has hecho por tu suegra después de la muerte de tu marido, y que has dejado a tu padre, a tu madre y la tierra donde has nacido, y has venido a un pueblo que no conociste previamente. 12 ¡Que Jehovah premie tu acción! Que tu recompensa sea completa de parte de Jehovah Dios de Israel, ya que has venido a refugiarte bajo sus alas. 13 Ella dijo: --Señor mío, halle yo gracia ante tus ojos, porque me has consolado, y porque has hablado al corazón de tu sierva, aunque yo no soy ni como una de tus criadas. 14 Boaz le dijo a la hora de la comida: --Acércate aquí, come pan y moja tu bocado en el vinagre. Entonces ella se sentó junto a los segadores, y él le dio grano tostado. Ella comió hasta que se sació, y le sobró. 15 Cuando ella se levantó para espigar, Boaz mandó a sus criados, diciendo: --Que recoja espigas también entre las gavillas, y no la avergoncéis. 16 Más bien, sacad para ella de los manojos y dejad que las recoja, y no la reprendáis. 17 Rut espigó en el campo hasta el atardecer y desgranó lo que había espigado, y he aquí que había como un efa de cebada. 18 Lo tomó y se fue a la ciudad, y su suegra vio lo que había espigado. También sacó lo que le había sobrado de la comida después de haberse saciado, y se lo dio. 19 Entonces su suegra le preguntó: --¿Dónde has espigado hoy? ¿Dónde has trabajado? ¡Bendito sea el que se haya fijado en ti! Ella contó a su suegra con quién había trabajado y dijo: --El hombre con quien he trabajado hoy se llama Boaz. 20 Y Noemí dijo a su nuera: --¡Sea él bendito de Jehovah, pues no ha rehusado su bondad ni a los vivos ni a los que han muerto! --Noemí le dijo después--: Aquel hombre es nuestro familiar. Él es uno de los parientes que nos pueden redimir. 21 Rut la moabita dijo: --Además de esto, me ha dicho: "Permanece con mis criados hasta que hayan acabado toda mi siega." 22 Noemí respondió a Rut su nuera: --Está bien, hija mía, que salgas con sus criadas, para que no te vayan a molestar en otro campo. 23 Estuvo, pues, junto con las criadas de Boaz espigando hasta que terminó la siega de la cebada y la siega del trigo. Y ella vivía con su suegra.
Versión Reina Valera Actualizada