Cristo Nuestra Redención
Plan Encuentro 3 Día 205
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Lectura bíblica
Deuteronomio 3:24-29; Deuteronomio 4, 5; Números 27:16-23
Deuteronomio 3:24-29
24 'Oh Señor Jehovah, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza y tu mano poderosa. Porque, ¿qué dios hay en los cielos o en la tierra que haga como tus obras y como tus proezas? 25 Te ruego que yo también cruce y vea aquella buena tierra que está al otro lado del Jordán, aquella buena región montañosa y el Líbano.' 26 "Pero Jehovah se había indignado contra mí por causa de vosotros y no me escuchó. Jehovah me dijo: '¡Basta! No me hables más de este asunto. 27 Sube a la cumbre del Pisga y alza tus ojos hacia el oeste, el norte, el sur y el este, y mírala con tus ojos; porque tú no cruzarás este Jordán. 28 Pero comisiona a Josué; fortalécelo e infúndele valor, porque él cruzará al frente de este pueblo y les hará tomar posesión de la tierra que tú verás.' 29 "Así nos quedamos en el valle delante de Bet-peor.
Deuteronomio 4
1 "Ahora pues, oh Israel, escucha las leyes y decretos que yo os enseño que hagáis, a fin de que viváis y entréis a tomar posesión de la tierra que os da Jehovah, Dios de vuestros padres. 2 No añadáis a las palabras que yo os mando, ni quitéis de ellas, de modo que guardéis los mandamientos de Jehovah vuestro Dios, que yo os mando. 3 Vuestros ojos han visto lo que Jehovah hizo con respecto al Baal de Peor, cómo vuestro Dios destruyó de en medio de vosotros a todo hombre que fue tras el Baal de Peor. 4 Pero vosotros, que fuisteis fieles a Jehovah vuestro Dios, todos estáis vivos hoy. 5 "Mirad, yo os he enseñado leyes y decretos, como Jehovah mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra a la cual entraréis para tomar posesión de ella. 6 Guardadlos, pues, y ponedlos por obra, porque esto es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales al oír de todas estas leyes dirán: '¡Ciertamente esta gran nación es un pueblo sabio y entendido!' 7 Porque, ¿qué nación hay tan grande, que tenga dioses tan cerca de ella, así como lo está Jehovah nuestro Dios toda vez que le invocamos? 8 ¿Qué nación hay tan grande que tenga leyes y decretos tan justos como toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros? 9 Solamente guárdate y guarda diligentemente tu alma, no sea que te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni que se aparten de tu corazón durante todos los días de tu vida. Las enseñarás a tus hijos y a los hijos de tus hijos. 10 "El día que estuviste delante de Jehovah tu Dios en Horeb, Jehovah me dijo: 'Reúneme al pueblo para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán para temerme todos los días que vivan en la tierra, y para enseñarlas a sus hijos.' 11 Y os acercasteis y os reunisteis al pie del monte. El monte ardía con fuego hasta el corazón de los cielos, con densas nubes y oscuridad. 12 Entonces Jehovah os habló de en medio del fuego. Vosotros oísteis el sonido de sus palabras, pero aparte de oír su voz, no visteis ninguna imagen. 13 Él os declaró su pacto, el cual os mandó poner por obra: Los Diez Mandamientos. Y los escribió en dos tablas de piedra. 14 En aquel tiempo Jehovah también me mandó a mí que os enseñara las leyes y los decretos, para que los pusieseis por obra en la tierra a la cual pasáis para tomar posesión de ella. 15 "Por tanto, tened mucho cuidado de vosotros mismos, pues ninguna imagen visteis el día que Jehovah os habló en Horeb de en medio del fuego. 16 No sea que os corrompáis y os hagáis imágenes, o semejanza de cualquier figura, sea en forma de hombre o de mujer, 17 ni en forma de cualquier animal que esté en la tierra, ni en forma de cualquier ave alada que vuele en los cielos, 18 ni en forma de cualquier animal que se desplace sobre la tierra, ni en forma de cualquier pez que haya en las aguas debajo de la tierra. 19 No sea que al alzar tus ojos al cielo y al ver el sol, la luna y las estrellas, es decir, todo el ejército del cielo, seas desviado a postrarte ante ellos y a rendir culto a cosas que Jehovah tu Dios ha asignado a todos los pueblos de debajo del cielo. 20 Pero a vosotros Jehovah os ha tomado y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis pueblo de su heredad como en el día de hoy. 21 "Jehovah se airó contra mí por causa de vuestras palabras, y juró que yo no cruzaría el Jordán ni entraría en la buena tierra que Jehovah tu Dios te da por heredad. 22 Así que yo voy a morir en esta tierra. Yo no cruzaré el Jordán, pero vosotros sí lo cruzaréis y tomaréis posesión de aquella buena tierra. 23 Cuidaos, pues, no sea que olvidéis el pacto de Jehovah vuestro Dios, que él ha establecido con vosotros, y os hagáis imágenes o cualquier semejanza, como te ha prohibido Jehovah tu Dios. 24 Porque Jehovah tu Dios es fuego consumidor, un Dios celoso. 25 "Cuando hayáis engendrado hijos y nietos, y hayáis envejecido en la tierra, y os corrompáis, y hagáis imágenes o cualquier semejanza, y hagáis lo malo ante los ojos de Jehovah tu Dios, enojándole, 26 yo pongo hoy por testigos a los cielos y a la tierra, que pronto pereceréis totalmente en la tierra hacia la cual cruzáis el Jordán para tomar posesión de ella. No permaneceréis largo tiempo en ella, sino que seréis completamente destruidos. 27 Jehovah os esparcirá entre los pueblos, y quedaréis pocos en número entre las naciones a las cuales os llevará Jehovah. 28 Allí serviréis a dioses hechos por manos de hombre, de madera y de piedra, que no ven, ni oyen, ni comen, ni huelen. 29 Pero cuando desde allí busques a Jehovah tu Dios, lo hallarás, si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma. 30 En los postreros días, cuando estés en angustia y te sucedan todas estas cosas, volverás a Jehovah tu Dios y obedecerás su voz. 31 Porque Jehovah tu Dios es Dios misericordioso; no te abandonará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que juró a tus padres. 32 "Pues pregunta, por favor, a los días antiguos que te antecedieron, desde el día que Dios creó al hombre sobre la tierra, y desde un extremo del cielo hasta el otro, si se ha hecho cosa semejante a esta gran cosa, o si se ha oído de otra como ella. 33 ¿Existe otro pueblo que haya oído la voz de Dios hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, y que haya seguido viviendo? 34 ¿O algún dios ha intentado venir y tomar un pueblo para sí de en medio de otro pueblo, con pruebas, señales, prodigios, guerra, mano poderosa, brazo extendido y grandes terrores, como todo lo que hizo por vosotros Jehovah vuestro Dios en Egipto, ante vuestros propios ojos? 35 A ti se te ha mostrado esto para que sepas que Jehovah es Dios y que no hay otro aparte de él. 36 Desde los cielos te hizo oír su voz para enseñarte, y sobre la tierra te mostró su gran fuego. Tú has oído sus palabras de en medio del fuego. 37 Y por cuanto él amó a tus padres y escogió a sus descendientes después de ellos, te sacó de Egipto con su presencia, con su gran poder. 38 Hizo esto para arrojar de delante de ti naciones más grandes y más fuertes que tú, y para introducirte y darte su tierra por heredad, como en el día de hoy. 39 Reconoce, pues, hoy y considera en tu corazón que Jehovah es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra, y no hay otro. 40 Guarda sus leyes y sus mandamientos que yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y para que prolongues los días sobre la tierra que Jehovah tu Dios te da para siempre." 41 Entonces Moisés apartó tres ciudades al otro lado del Jordán, hacia donde se levanta el sol, 42 para que huya allí el homicida que mate a su prójimo por accidente, sin haberle tenido previamente aversión. Al huir a cualquiera de estas ciudades, podrá salvar su vida. 43 Apartó a Beser, en el desierto, en la meseta, para los rubenitas; a Ramot, en Galaad, para los gaditas; y a Golán, en Basán, para los de Manasés. 44 Ésta es la ley que Moisés puso ante los hijos de Israel. 45 Éstos son los testimonios, las leyes y los decretos que Moisés habló a los hijos de Israel cuando habían salido de Egipto, 46 al otro lado del Jordán, en el valle que está frente a Bet-peor, en la tierra de Sejón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón. A éste dieron muerte Moisés y los hijos de Israel, cuando salieron de Egipto. 47 Así tomaron posesión de su tierra y de la tierra de Og, rey de Basán. Estos dos reyes de los amorreos habitaban al otro lado del Jordán, hacia donde se levanta el sol, 48 desde Aroer, que está sobre la ribera del río Arnón, hasta el monte Sirión, que es el Hermón, 49 y en todo el Arabá, al otro lado del Jordán, hasta el mar del Arabá en las faldas del Pisga.
Deuteronomio 5
1 Moisés llamó a todo Israel y les dijo: "Escucha, Israel, las leyes y decretos que proclamo hoy a vuestros oídos. Aprendedlos y tened cuidado de ponerlos por obra. 2 Jehovah nuestro Dios hizo un pacto con nosotros en Horeb. 3 No fue sólo con nuestros padres que Jehovah hizo este pacto, sino también con nosotros, nosotros que estamos aquí hoy, todos vivos. 4 Cara a cara habló Jehovah con vosotros en el monte, de en medio del fuego. 5 Yo estaba entonces entre Jehovah y vosotros, para declararos la palabra de Jehovah; porque vosotros tuvisteis temor del fuego y no subisteis al monte. Entonces él dijo: 6 'Yo soy Jehovah tu Dios que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud: 7 "'No tendrás otros dioses delante de mí. 8 "'No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 9 No te inclinarás ante ellas ni les rendirás culto; porque yo soy Jehovah tu Dios, un Dios celoso que castigo la maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación de los que me aborrecen. 10 Pero muestro misericordia por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos. 11 "'No tomarás en vano el nombre de Jehovah tu Dios, porque Jehovah no dará por inocente al que tome su nombre en vano. 12 "'Guarda el día del sábado para santificarlo, como te ha mandado Jehovah tu Dios. 13 Seis días trabajarás y harás toda tu obra, 14 pero el séptimo día será sábado para Jehovah tu Dios. No harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el forastero que está dentro de tus puertas; para que tu siervo y tu sierva descansen como tú. 15 Acuérdate de que tú fuiste esclavo en la tierra de Egipto y que Jehovah tu Dios te sacó de allí con mano poderosa y brazo extendido. Por eso Jehovah tu Dios te ha mandado que guardes el día del sábado. 16 "'Honra a tu padre y a tu madre, como Jehovah tu Dios te ha mandado, para que tus días se prolonguen y te vaya bien en la tierra que Jehovah tu Dios te da. 17 "'No cometerás homicidio. 18 "'No cometerás adulterio. 19 "'No robarás. 20 "'No darás falso testimonio contra tu prójimo. 21 "'No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su campo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu prójimo.' 22 "Estas palabras habló Jehovah a gran voz a toda vuestra congregación en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, y no añadió más. Luego las escribió en dos tablas de piedra, y me las dio a mí. 23 "Aconteció que cuando oísteis la voz de en medio de las tinieblas, mientras el monte ardía en fuego, os acercasteis a mí todos los jefes de vuestras tribus y vuestros ancianos. 24 Entonces dijisteis: 'He aquí, Jehovah nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz de en medio del fuego. En este día hemos visto que Dios habla al hombre, y que éste puede quedar vivo. 25 Pero, ¿por qué hemos de morir, ya que este gran fuego nos consumirá? Si volvemos a oír la voz de Jehovah nuestro Dios, moriremos. 26 Porque, ¿quién es el ser humano para que oiga, como nosotros, la voz del Dios vivo que habla de en medio del fuego, y aún viva? 27 Acércate tú, y escucha todo lo que dice Jehovah nuestro Dios. Luego tú nos dirás todo lo que Jehovah nuestro Dios te haya dicho, y nosotros lo escucharemos y lo pondremos por obra.' 28 "Jehovah oyó vuestras palabras cuando me hablabais, y me dijo: 'He oído las palabras que te ha hablado este pueblo. Está bien todo lo que han dicho. 29 ¡Oh, si tuviesen tal corazón que me temiesen y guardasen todos mis mandamientos todos los días, para que les fuera bien a ellos y a sus hijos para siempre! 30 Ve y diles: Volved a vuestras tiendas. 31 Pero tú, quédate aquí conmigo. Yo te diré todos los mandamientos, las leyes y los decretos que les has de enseñar, para que los pongan por obra en la tierra que les doy para que tomen posesión de ella.' 32 "Tened cuidado, pues, de hacer como Jehovah vuestro Dios os ha mandado. No os apartéis a la derecha ni a la izquierda. 33 Andad en todo el camino que Jehovah vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y para que prolonguéis vuestros días en la tierra que vais a tomar en posesión.
Números 27:16-23
16 --Que Jehovah, Dios de los espíritus de toda carne, ponga al frente de la congregación un hombre 17 que salga y entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehovah no sea como ovejas que no tienen pastor. 18 Luego Jehovah dijo a Moisés: --Toma a Josué hijo de Nun, hombre en el cual hay espíritu, y pon tu mano sobre él. 19 Harás que se ponga de pie delante del sacerdote Eleazar y delante de toda la congregación, y le comisionarás en presencia de ellos. 20 Pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca. 21 Él estará de pie delante del sacerdote Eleazar, quien consultará por él delante de Jehovah mediante el juicio del Urim. A sus órdenes saldrán, y a sus órdenes entrarán él y todos los hijos de Israel con él, toda la congregación. 22 Moisés hizo como Jehovah le había mandado. Tomó a Josué, y lo puso delante del sacerdote Eleazar y delante de toda la congregación. 23 Puso sus manos sobre él y le comisionó, como Jehovah había hablado por medio de Moisés.
Versión Reina Valera Actualizada