Cristo El Camino
Plan Encuentro 1 Día 305
Este plan no está iniciado. Marca la lectura como leída para iniciarlo desde hoy.
Lectura bíblica
Lucas 22:54-71; Juan 18:13-27
Lucas 22:54-71
54 Le prendieron, le llevaron y le hicieron entrar en la casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos. 55 Cuando encendieron fuego en medio del patio y se sentaron alrededor, Pedro también se sentó entre ellos. 56 Entonces una criada, al verle sentado junto a la lumbre, le miró fijamente y dijo: --¡Éste estaba con él! 57 Pero él negó diciendo: --Mujer, no le conozco. 58 Un poco después, al verle otro, le dijo: --¡Tú también eres de ellos! Y Pedro dijo: --Hombre, no lo soy. 59 Como una hora después, otro insistía diciendo: --Verdaderamente, también éste estaba con él, porque es galileo. 60 Y Pedro dijo: --¡Hombre, no sé lo que dices! Y de inmediato, estando él aún hablando, el gallo cantó. 61 Entonces el Señor se volvió y miró a Pedro, y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: "Antes que el gallo cante hoy, me negarás tres veces." 62 Y saliendo fuera, Pedro lloró amargamente. 63 Los hombres que tenían bajo custodia a Jesús se burlaban de él y le golpeaban. 64 Y cubriéndole le preguntaban diciendo: --¡Profetiza! ¿Quién es el que te golpeó? 65 Y le decían otras muchas cosas, injuriándole. 66 Cuando amaneció, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y le llevaron al Sanedrín de ellos. 67 Y le dijeron: --Si tú eres el Cristo, ¡dínoslo! Pero él les dijo: --Si os lo dijera, no lo creeríais. 68 Además, si yo os preguntara, no me responderíais. 69 Pero de ahora en adelante, el Hijo del Hombre estará sentado a la diestra del poder de Dios. 70 Le dijeron todos: --Entonces, ¿eres tú Hijo de Dios? Y él les dijo: --Vosotros decís que yo soy. 71 Entonces ellos dijeron: --¿Qué más necesidad tenemos de testimonio? Porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca.
Juan 18:13-27
13 Luego le llevaron primero ante Anás, porque era el suegro de Caifás, el sumo sacerdote de aquel año. 14 Caifás era el que había dado consejo a los judíos de que convenía que un hombre muriese por el pueblo. 15 Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús al patio del sumo sacerdote; 16 pero Pedro se quedó fuera, a la puerta. Y salió el otro discípulo que era conocido del sumo sacerdote, habló a la portera y llevó a Pedro adentro. 17 Entonces la criada portera dijo a Pedro: --¿Tú no serás también de los discípulos de ese hombre? Él dijo: --No lo soy. 18 Y los siervos y los guardias estaban de pie, pues habían encendido unas brasas porque hacía frío; y se calentaban. Pedro también estaba de pie con ellos, calentándose. 19 El sumo sacerdote preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina. 20 Jesús le respondió: --Yo he hablado abiertamente al mundo. Siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos. Nada he hablado en secreto. 21 ¿Por qué me preguntas a mí? Pregúntales a los que han oído lo que yo les he hablado. He aquí, ellos saben lo que yo dije. 22 Cuando dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada a Jesús, diciéndole: --¿Así respondes al sumo sacerdote? 23 Jesús le contestó: --Si he hablado mal, da testimonio del mal; pero si bien, ¿por qué me golpeas? 24 Entonces Anás le envió atado a Caifás, el sumo sacerdote. 25 Estaba, pues, Pedro de pie calentándose, y le dijeron: --¿Tú no serás también de sus discípulos? Él negó y dijo: --No lo soy. 26 Uno de los siervos del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le había cortado la oreja, le dijo: --¿No te vi yo en el huerto con él? 27 Pedro negó otra vez, y en seguida cantó el gallo.
Versión Reina Valera Actualizada